La investigación psicofisiológica de determinados trastornos gastrointestinales ha puesto de manifiesto en los últimos años la implicación de diversos mecanismos psicológicos en génesis y mantenimiento, en particular la relación entre los procesos de estrés, derivados de problemas y preocupaciones de la vida cotidiana deficientemente afrontadas, y el funcionamiento gastrointestinal anormal. En este sentido, una característica común a diversos trastornos psicofisiológicos es la ocurrencia de eventos estresantes que preceden al comienzo y/o exacerbación de la sintomatología típica en estas dolencias. Estos eventos o situaciones, que son vividos de manera estresante o emocionalmente perturbadora, al interactuar con diversas características psicológicas y de vulnerabilidad del paciente, precipitan los trastornos psicofisológicos gastrointestinales.
Son numerosas las investigaciones cuyos resultados concluyen la estrecha relación existente entre situaciones vividas, la experiencia emocional asociadas a estas situaciones, los hábitos cotidianos, factores de personalidad y de reactividad psicofisiológica y las respuestas gastrointestinales de la persona. Así las preocupaciones de índole económica, familiar, laboral y sanitaria, son un factor importante en la manifestación de síntomas asociados con trastornos inflamatorios intestinales, el espasmo esofágico difuso, las úlceras pépticas o el síndrome de colon irritable, entre otros.
En este sentido, uno de los objetivos fundamentales durante el tratamiento será dotar a los pacientes de las destrezas y habilidades para afrontar de manera más eficaz y saludable, tanto emocional como comportamentalmente, las situaciones y las disyuntivas ante las que están expuestos en la vida cotidiana, así como una visión realista acerca de las consecuencias e impacto que provocan los síntomas del trastorno gastrointestinal, cara a la búsqueda de un remedio adecuado.
Trastornos Gastrointestinales